Cultura Seitai

La actividad autónoma y natural del ser humano conforma "el yo espontáneo" : unidad de organismo y psique que nace de sus células. Pensamos, sentimos o imaginamos espontáneamente, por el hecho de estar vivos, lo cual se diferencia de hacerlo de manera voluntaria o condicionada.
El "yo espontáneo" se distingue del "yo vestido" o "psique vestida", en que éste no tiene una relación directa con el organismo, sino que se va formando externamente, por la influencia del entorno sociocultural que vive la persona a lo largo de su vida.
Ambos son necesarios, siendo fundamental que haya una interacción fluida entre ellos. El Seitai pone el énfasis en el estudio del "yo espontáneo", dado el desconocimiento sobre su manifestación.
 
 

El Yo Espontáneo 
Estructura y organización de la actividad de la vida en el organismo-psique humana


LA CVP

Katsumi Mamine  ha creado estas siglas (cráneo-vértebras-pelvis) para designar la "parte principal y rectora del organismo", ya que hasta ahora no había un concepto que la representara. 
 No se trata solamente de la estructura ósea, sino que hace referencia a lo que se conoce como cabeza y tronco; con la diferencia de que no es la cabeza la que manda sobre el resto, sino que es el conjunto de la CVP, y la interrelación entre sus componentes, lo que rige la vida del organismo.
Está estructurada en cinco cavidades orgánicas: cavidad craneal y pélvica (en el extremo superior e inferior del eje que forma la columna) y las cavidades pectoral , digestiva y urinaria (en torno al eje).
La CVP moviliza y articula adecuadamente las extremidades (brazos y piernas), pero éstas no son vitales: si seccionaramos la CVP a cualquier altura se produciría la muerte, en cambio se podría vivir sin las extremidades y no se afectarían básicamente las funciones vitales.  


LA COORDINACIÓN CVP

La vida es movimiento constante. 
Junto con el movimiento respiratorio pecto-ventral, la CVP realiza un movimiento autónomo que coordina todas sus partes (y articula las extremidades). Así se activan y realizan, al mismo tiempo, las funciones energéticas, orgánicas y psíquicas. 
Cuando la coordinación CVP es fluida, la respiración es profunda y la persona vive y se expresa con toda su capacidad. Sin embargo, el exceso de tensión (TPE) dificulta e incluso bloquea esta coordinación.

 

LOS CINCO MOVIMIENTOS + / -

Existen cinco posibles movimientos: vertical, frontal, lateral, rotatorio y central, o bien, una combinación entre ellos. El movimiento autónomo de coordinación que realiza la CVP, es el resultado de la actuación conjunta e interdependiente de estos cinco movimientos, regulados en + y -.
La fase de tensión (+), activa y moviliza la CVP en las cinco direcciones, y la distensión (-) la relaja. Cuando la alternancia + y - se da con fluidez y amplitud la vida funciona.
El organismo realiza los cinco movimientos de una manera muy concreta:
 

VERTICAL: Se manifiesta con un movimiento ascendente (y descendente en la distensión). Se activa desde la cabeza (cavidad craneal). Es quieto y silencioso.
 

FRONTAL: Se expresa con un movimiento unidireccional hacia delante (y atrás en la distensión). Se activa desde los hombros y el pecho (cavidad pectoral). Es dinámico y rápido.
 

LATERAL: Se tensa con un movimiento hacia la derecha o la izquierda (y distensa en la dirección contraria). Se activa desde el abdomen (cavidad digestiva). Es suave y delicado.
 

ROTATORIO: Realiza un movimiento de torsión, espiral (y relaja al desenroscarse). Se activa desde la cintura (cavidad urinaria). Es fuerte y resistente.
 

CENTRAL: Se manifiesta con un movimiento multidireccional hacia su interior (y se relaja hacia el exterior). Se activa desde la pelvis (cavidad pelviana). Es silencioso y compacto (denso).

Los movimientos vertical y central son poco visibles debido a su naturaleza estática y medular, mientras que los movimientos frontal, lateral y rotatorio son dinámicos y periféricos.

Es evidente que estos movimientos se pueden hacer voluntariamente, pero aquí nos referimos a cómo se activan internamente de manera espontánea. Podemos sentirlos y observarlos en nosotros mismos y en los demás.

 

LA OSEI
 
Cada uno de los cinco movimientos está íntimamente relacionado con una determinada función energética, biológica y psíquica. Esta actividad conjunta constituye la Osei.
Mediante la Osei, los seres vivos tienen la capacidad de reaccionar a todo tipo de estímulos, consiguiendo un equilibrio vital y adaptándose a su entorno.
Así pues, hay cinco Oseis reguladas en + / - que conforman la Estructura del Movimiento Espontáneo, descubierta por Noguchi y que Mamine denominó Esquema Osei:



MOVIMIENTOACTIVIDAD BIOLOGICAACTIVIDAD PSIQUICA



VerticalSistema nervioso centralContemplativa
FrontalSistema locomotor, combustivo-respiratorioPragmática
LateralSistema
asimilocirculatorio
Emocional
RotatorioSistema eliminatorioCompetitiva
CentralSistema reproductor y conjuntivoAfectiva


El esquema Osei refleja las cinco maneras de manifestarse la vida en los seres vivos. Cada una de ellas con una sensibilidad psíquica propia:

La Osei VERTICAL sube la energía a la cabeza y nos conecta con el mundo de las ideas abstractas, conceptos, normativas, estadísticas ... Activa una actitud respetuosa, estática, solitaria y distante con poca sensibilidad física. Mente objetiva y teórica. Espacio y tiempo lejano.
 

La Osei FRONTAL se proyecta hacia delante y activa el mundo de la acción, el ritmo, la velocidad, la eficacia, el trabajo, el ingenio, la tecnología, el marketing ... Muestra una actitud práctica, independiente y unidireccional. Espacio y tiempo proyectados en el futuro inmediato.
 

La Osei LATERAL se mueve por el deseo de comunicarse, de compartir y de expresar las emociones (reír y llorar). Mostrar el gusto por el buen comer y los ambientes agradables.Conecta con el mundo de la moda, la estética, la armonía ... Espacio y tiempo indefinido.
 

La Osei ROTATORIA se manifiesta desde la fuerza y la perseverancia para concluir cualquier acción. Resolutivo. Posicionamiento y defensa del espacio propio: sentido de la propiedad, la familia, la nación, el equipo, el poder ... Ruidoso y contundente. Espacio dentro del entorno inmediato y tiempo presente (el aquí y el ahora).
 

La Osei CENTRAL es la capacidad para conectar instintivamente con la vida y con la muerte. Necesidad de una comunicación íntima y profunda. Amor y odio desde el núcleo del ser al infinito. Actitud rotunda, subjetiva y absoluta (todo o nada). Sentido eterno en un espacio y tiempo ilimitado.

Así pues, el esquema Osei nos da un referente para comprender mejor la mente espontánea, que actúa conjuntamente con el organismo. La riqueza de la vida viene dada por las infinitas combinaciones de las Osei que diferencian a cada individuo.

 

TAIHEKI 

Las cinco Osei actúan necesariamente en todos nosotros, ya que cada una de ellas desempeña una función vital. El hecho diferencial de la naturaleza de cada persona viene dado por el predominio de una o varias Oseis. 
Noguchi  llamó taiheki a este condicionamiento hereditario.

 

LA TENSIÓN PARCIAL EXCESIVA : TPE  

La vida es alternancia entre tensión y distensión (concentración y dispersión energética).
La energia vital se activa y nos tensa de forma natural (Tensión Autógena), impulsando el Deseo de la Vida: actuar, comer, amar, comprender… En la medida que este Deseo se satisface, nos distensamos.

Sin embargo, es muy  común en el ser humano que este juego no se dé con amplitud y fluidez. La inhibición del Deseo crea el estancamiento  de la TA (Tensión Autógena), constituyendo la principal causa interna de la pérdida de la salud.

La TA se  genera, principalmente, en zonas concretas del organismo, diferentes según la naturaleza de cada individuo. Cuando la TA se bloquea, se produce Tensión Parcial Excesiva (TPE) en dichas zonas, con la perdida de flexibilidad de los tejidos afectados.
El grado de TPE  hace que aparezcan estados más o menos graves, que quedan reflejados en la columna y afectan a la coordinación de la CVP.

Dicha coordinación también puede verse alterada por causas externas: un golpe o accidente, impactos psíquicos, agentes patógenos, desgaste de ciertos tejidos por su excesiva utilización (dedos del pianista, afonía del maestro, codo del tenista ...); sin embargo, el origen principal de la TPE esta en el excesivo distanciamiento entre el "yo espontáneo" y el "yo vestido”, ya que así perdemos contacto con el Deseo profundo y no sentimos la TPE ni el deseo de relajarla.

Las prácticas de katsugen y yuki nos permiten recuperar el dialogo interior  (físico-psíquico) entre nuestra "mente vestida" y el "yo espontáneo". Este  proceso ayudará a resolver la TPE, decisiva para nuestra salud y bienestar.

Dado que la TPE aparece donde se ha acumulado tensión, afectará a alguna de las dinámicas de la Osei con la que está más relacionada, provocando diferentes tipos de reacciones: 

. TPE VERTICAL: exceso de cavilación, eczemas cutáneos, picor de la piel, herpes zoster, etc
 

. TPE FRONTAL: precipitación, acción constante que no tiene final, ansiedad permanente, tos, bronquitis, pulmonía, etc
 
. TPE LATERAL: migrañas, problemas digestivos, gastritis, úlcera de estómago, diarrea o estreñimiento, arritmia o taquicardia, anorexia-bolímia, hepatitis, depresión o euforia, etc
 
. TPE ROTATORIA: terquedad insistente, otitis, cistitis, amigdalitis, insuficiencia renal, etc
 
. TPE CENTRAL: angustia, claustrofobia, miedos u obsesiones abrumadoras, excesiva dispersión, menstruaciones dolorosas, impotencia, etc 

Muchos de los estados mencionados, al igual que los resfriados, la fiebre, la gripe,… son reacciones naturales cuando acumulamos TPE. Según cómo éstos se desarrollen, pueden ayudar a que los tejidos afectados recuperen su elastidad natural. Tanto el katsugen, como el yuki, como la comprensión del seitai, acompañan y facilitan dichos procesos hacia la salud.

En el Estudio Seitai de Barcelona y Reus se trabaja, tanto individualmente como en grupo, en el aprendizage y observación de la Osei en cada uno de nosotros.